Se calcula que 50 millones de
estadounidenses sufren de algún tipo
de alergia. Cada año, más de 17
millones de consultas ambulatorias
están relacionadas con las alergias, y
más de la mitad de las consultas por
alergia se debe a las que aparecen
en temporada, de acuerdo con la
Fundación para el Asma y las Alergias
de Estados Unidos.
Como resultado de la reacción
exagerada del sistema inmunitario a
un alergeno (sustancia extraña), una
persona puede tener, por ejemplo, tos,
estornudos, comezón, catarro y
garganta irritada. Las reacciones
graves causan erupciones, urticaria,
baja tensión, dificultad para respirar,
ataques de asma e incluso la muerte.
Las alergias a las medicinas son
menos comunes que los efectos
secundarios, y es posible que la
mayoría de personas nunca se vean
afectadas por ellas. Los síntomas de
una alergia a un medicina pueden
ocurrir rápidamente (en pocos
minutos) o varios días después de
haberla tomado. La mitad de todas las
reacciones alérgicas ocurren apenas
una semana después de comenzar a
tomar la medicina, y los síntomas casi
siempre desaparecen tres a cuatro
días después de descontinuar su uso.
En ocasiones, los pacientes que son
alérgicos a ciertos alimentos
pueden experimentar una
reacción alérgica a los ingredientes
inactivos de una
medicina que contiene
indicios de los alergenos.
El 90 por ciento de las
alergias a los alimentos
son provocadas por
ocho de ellos: leche,
soya, huevos, trigo,
maní, nueces de árbol
(nuez de nogal,
marañones), pescados
y mariscos. Algunas medicinas
pueden tener derivados
de estos alimentos, por ejemplo:
- Los inhaladores populares para
el asma, como Advair, Serevent y
Foradil, contienen lactosa, un producto
derivado de la leche.
- Benadryl Allergy Fastmelt para
niños, un producto de venta libre,
contiene una proteína aislada de la
soya.
- Las vacunas contra la gripe y la
vacuna contra el sarampión, las
paperas y la rubeola se producen
en células obtenidas de huevos de
gallina.
Es mejor consultar a su médico o
farmaceuta para que le dé recomendaciones
sobre el tratamiento o el
curso de acción cuando haya sospecha
de alergia o posibilidad de
reacción alérgica.
El efecto secundario a una medicina
es una respuesta del organismo,
normal y esperada, a una medicina
administrada en dosis terapéuticas y
que es ocasionado por el funcionamiento
normal de la medicina en
cuestión. Cada medicina es capaz de
causar efectos secundarios. Usted
puede tomar una medicina para
aliviar un síntoma, pero es posible
que le haga experimentar otros
síntomas o efectos secundarios
de manera no intencional
o, en algunos casos, intencionalmente. Por ejemplo, es
común que los antihistamínicos como
el Benadryl causen somnolencia,
mientras que los antibióticos como la
penicilina pueden provocar diarrea.
Los diuréticos, como la furosemida,
están diseñados para producir
micción frecuente.
La prevención es fundamental. Por
ello, es importante comunicarse con
el médico antes de tomar una medicina.
Si usted tiene una reacción, ya
sea de tipo alérgico o debida a un
efecto secundario a una medicina,
reconocer los síntomas y tomar las
medidas necesarias pueden salvarle
la vida. Busque atención médica de
inmediato si tiene síntomas como
dificultad para respirar o hinchazón
de los labios, la lengua o la cara.

Alergias a los alimentos:
www.nlm.nih.gov/medlineplus/ency/article/000817.htm
Alergias a las medicinas
www.nlm.nih.gov/medlineplus/ency/article/000819.htm
Efectos secundarios comunes a
medicina
Náusea
Vómito
Diarrea
Calambres estomacales
Mareo
Aumento del pulso
Fatiga
Micción frecuente
Oleadas de calor
Insomnio
Sintomas de las alergias
Aumento del pulso
Erupción cutánea
Urticaria
Comezón en la piel o los ojos
Jadeo con silbidos
Hinchazón de los labios,
la lengua o la cara