La Administración de Alimentos y
Drogas de Estados Unidos (FDA)
exige ahora a la industria farmacéutica
que ponga un recuadro con
una advertencia en todas las etiquetas
de los medicamentos antidepresivos.
Hasta ahora, esta advertencia de la
agencia federal es la más importante.
El mensaje es este:
Hay un mayor riesgo de comportamiento
y pensamientos suicidas,
conocidos en conjunto como “potencial
suicida”, en niños, niñas y adolescentes
que reciben tratamiento con
medicamentos antidepresivos.
Como la FDA reconoce que la depresión
y otros trastornos psiquiátricos
en pacientes pediátricos pueden
tener consecuencias graves si no se
tratan apropiadamente, no prohíbe el
uso de todos los antidepresivos. Sin
embargo, los resultados combinados
de 24 estudios clínicos controlados
con placebo llevados a cabo con
nueve medicinas diferentes y 4.400
pacientes, mostraron que el riesgo
promedio de comportamiento o pensamiento
suicida se duplicó de 2 por
ciento en los pacientes que recibían
el placebo a 4 por ciento en quienes
tomaban un antidepresivo.
No se produjeron suicidios durante
estos estudios, pero la FDA insta a
los padres de familia y a los médicos
a estar alerta de los comportamientos
y pensamientos suicidas en los
pacientes. El riesgo parece ser mayor
durante los primeros meses del tratamiento
o cuando hay un cambio en
la dosificación.
Si su hijo o hija recibe tratamiento
con un medicamento antidepresivo,
debe estar atento diariamente a
cualquier señal repentina que indique
un cambio en el comportamiento,
por ejemplo:
- Ansiedad
- Agitación
- Crisis de pánico
- Insomnio
- Irritabilidad
- Hostilidad
- Agresividad
- Impulsividad
- Inquietud caracterizada por movimientos nerviosos y constantes, como mecerse constantemente, caminar de un lado a otro y cruzar y descruzar la piernas una y otra vez
- Manía o hipomanía (forma leve de la manía)
- Agravamiento de la depresión
- Ideas suicidas
Si usted detecta cualquiera de los
síntomas mencionados arriba o
cualquier cambio inusual, consulte
al médico de su hijo o hija inmediatamente.
Es posible que se necesite
una supervisión constante o un
cambio en la medicina.